Castillo de Villagarcía de la Torre
Nos desplazamos a la localidad pacense de Villagarcía de la Torre, situada a medio camino entre Zafra y Llerena para conocer su castillo.
Después de un largo día en la zona, donde conocemos el Teatro de Regina y el Castillo de Reina, del que hablaremos próximamente, hacemos una última parada técnica.
Poca información logramos extraer en nuestra investigación previa sobre si es visitable o no, así que decidimos arriesgarnos y ver con que nos encontramos. Llama la atención que el perímetro del edificio está cercado pero la puerta está abierta, por lo que tenemos libre acceso a él.

La historia del castillo se remonta al siglo XV cuando Luis Cristóbal Ponce de León ordena su construcción hacia mediados de siglo, quedando aún constancia de ello en el escudo que se conserva en uno de los muros del edificio. En una imágen satélite podemos apreciar perfectamente su planta cuadrada con torres adosadas, lo que crea un curioso juego de formas cilíndricas y de las cuales la torre del homenaje, de un tamaño superior es de los pocos elementos que perviven.

Su estructura se compone de dos recintos bien diferenciados; uno exterior formado por la muralla y en la que la torre del homenaje es su elemento principal y una segunda estructura que destaca por la gran altura y espesor de sus lienzos y torres adosadas.
Esta contó en su día con tres cuerpos o plantas bién diferenciados en altura, como apreciamos por sus mechinales, aunque no se ha conservado ningún resto de estos elementos.
La fortaleza se conservó íntegra hasta la guerra de independencia, periodo en el que el ejército francés la utilizó para distintos cometidos, entre ellos el de hospital. Más tarde durante las guerras carlistas el castillo sufrió importantes daños y dio comienzo su decadencia.

Actualmente el grado de desprotección es muy alto, aunque en el año 2009 restauraron sus lienzos interiores en una intervención no exenta de polémica por su contraste con la estética del castillo. Como ya hemos comprobado, de nada sirve restaurar un edificio si luego no se le dota de una segunda vida.

Para el visitante es sencillo localizarlo,ya que se encuentra en el núcleo urbano, en una pequeña meseta y destaca por su altura desde cualquiera de los accesos al pueblo. Solo nos queda situarnos en la travesía de Zurbarán para encontrarnos con el.
Os recomendamos que aprovecheis una zona tan rica en patrimonio cultural y artístico y que hagáis una parada para como siempre, conocer un poco más de nuestra herencia.

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4 respuestas
Cerquita de ese castillo aprendí a leer y escribir. Mi padre fue maestro en Villagarcía.
Bonito castillo y bonito pueblo.
Precioso Manuel, recuerdo que me recomendaste visitarlo. Muy poco conocido y bastante mal tratado.
Nadie dice nada acerca del aljibe de tres naves, muy probablemente andalusí, que se ve en el exterior. Hace algunos años, aún se veían los restos de un arco ciego lobulado con decoración pintada, en la faz exterior de uno de los muros del aljibe. Por desgracia, se enterró sin que nadie pudiera documentarlo.