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Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Hoy nos desplazamos a Grimaldo (Cáceres) para conocer uno de esos edificios de los que nos habían hablado en cientos de ocasiones y que, a pesar de eso, hemos tardado años en visitar.

Grimaldo es una localidad pequeña y tranquila, pero posee una historia y un patrimonio asombrosos. De hecho, aprovechamos la visita para conocer su castillo (no visitable, por desgracia) y la iglesia de la Inmaculada Concepción.

Pero lo que realmente nos trae hasta Grimaldo son las ruinas del Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, o de la Moheda, un edificio del que ya me había hablado mis amigos Samuel Rodríguez del blog Caminos de Cultura y Rubén Núñez del blog Cáceres al detalle. Al final del artículo os dejo sus entradas sobre el convento donde profundizan mucho más en la historia y la arquitectura del edificio.

Solamente adelanto que recorrer el camino hacia el convento y encontrarnos con su silueta en ruinas es una experiencia única.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Un poco de historia

 El convento fue fundado en 1492 por los hermanos franciscanos de la Tercera Orden Regular

Fundado por los hermanos franciscanos, el convento se convirtió rápidamente en un centro de vida monástica y espiritualidad en la región. Durante sus primeros años, los frailes llevaron a cabo obras de caridad, ofreciendo refugio y asistencia a los necesitados de la comunidad.

Sin embargo, fue en el siglo XVI cuando el convento experimentó su período de mayor esplendor. En 1587, los franciscanos observantes emprendieron un ambicioso proyecto de rehabilitación y expansión del edificio, dotándolo de nuevas estructuras y ornamentos. Se amplió el templo, se añadieron capillas laterales y se erigió una imponente portada que todavía hoy nos deja sin palabras al contemplarla.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Sobre el convento

La estructura del convento refleja la vida monástica cotidiana de entre sus paredes. El templo, ubicado al norte del conjunto, sigue las típicas trazas arquitectónicas franciscanas. Es un espacio impresionante con una bóveda bastante singular.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

El claustro cuadrado comunica las diferentes dependencias del convento es uno de los elementos más notables del edificio, dónde el ladrillo es el elemento constructivo principal. Es un claustro de pequeño tamaño, pero realmente impresionante. También cabe destacar que los corredores que rodean el claustro se encuentran en un estado muy deteriorado.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Las celdas ocupan la planta superior, mientras que en la inferior se encuentran despachos, almacenes, bodegas, refectorio y cocina. Cada espacio está meticulosamente diseñado para satisfacer las necesidades de la comunidad religiosa y facilitar su vida diaria.

Desde su cese como centro seminarístico en 1769 hasta su abandono definitivo en 1835, cuando la orden de exclaustración obligó a los frailes a abandonar el lugar, el convento ha sido testigo de un declive brutal.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Sobre su estado

Actualmente el convento se ha convertido en una vaquería y refugio para el ganado. Su estado de ruina es terrible, algo que podemos observar desde fuera al ver el estado general del edificio, pero acceder al interior es desolador. La iglesia ha perdido su techumbre casi al completo, pudiendo observar en el suelo numerosos elementos arquitectónicos que han cedido.

Pero la parte más desoladora es la correspondiente al claustro, en el cual algunas arcadas están a punto de ceder. Es en la parte donde más fotografías y videos tomé para dejar constancia. Como hemos dicho anteriormente, los corredores que rodean el claustro han perdido gran parte de sus bóvedas, y en algunos casos presentan un peligro de derrumbe enorme.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Cabe también destacar el mal estado de sus pinturas murales y sus esgrafiados, elementos realmente curiosos y cuidados, donde destacan ciertos trampantojos en las capillas aledañas a la iglesia.

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Mi experiencia

Aquí es donde el edificio supera totalmente mis expectativas. Me habían hablado de él, me había documentado antes de conocerlo y había visto imágenes y videos. Pero acercarse a La Moheda en un día nublado como fue mi caso y ver ese imponente edificio en medio de la dehesa no tiene palabras para definirse.

Pasé mucho tiempo fotografiando y observando la portada y la espadaña, ya que me parecían dos elementos que hacían al convento bastante único. Al acceder a la iglesia se percibía la tranquilidad del entorno, de hecho, no es un convento oscuro como otros que hemos visitado, sino que me pareció en todo momento muy armonioso. La parte del claustro me impactó mucho por su decadencia y su estado de ruina tan avanzado, pero a pesar de eso, de una belleza única.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Allí vive ganado, y eso se hace muy patente al ver algunas estancias dónde los animales viven y comen, donde sus huellas se marcan en el suelo.

Una vez más tuve esa certeza de que hay edificios en nuestra región de un valor histórico y patrimonial enorme que pasan desapercibidos.

Como última curiosidad, al terminar nuestra visita nos percatamos de que había al menos dos grupos más de personas visitando el convento, y tuvimos ocasión de charlar animosamente sobre el edificio. No obstante, la persona que custodia la finca donde está el convento vino a saludarnos de manera nada amistosa y nos invitó a volver por donde habíamos venido. Ya nos habían advertido de que a esta persona no le gustaba nada que se visitase el convento, pero le dijimos que veníamos a visitarlo de manera respetuosa y testimonial. Reconozco que a mi tampoco me gusta nada que se trate así a nuestro patrimonio y , sin embargo, me ahorré darle mi opinión.

Convento de la Moheda en Grimaldo. Una joya hecha añicos.

Así que si decidís visitar este maravilloso convento, tened en cuenta estos hechos, ya que está en una propiedad privada. Se llega de manera super sencilla desde Grimaldo, yo recomiendo dejar el coche cerca del puente de la autovía y recorrer el camino a pie. Os dejo las coordenadas como siempre en mi mapa para que os sea más sencillo.

Os dejo un pequeño video que grabé:

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