Convento franciscano de San Isidro de Loriana. (Mérida- La Roca de La Sierra).
Nuestra andadura nos lleva hoy hasta el Convento de San Isidro de Loriana, perteneciente al término municipal de Mérida, pero geográficamente mucho más cercano a La Roca de La Sierra. Nuestro plan era visitar algunos lugares de la zona de Alburquerque y la Sierra de San Pedro, aunque algún contratiempo, especialmente en el Castillo de Azagala situado en el embalse de la Peña del Águila , que tras una larga ruta nos encontramos cerrado a cal y canto, nos hizo acortar nuestro recorrido.
El convento fue erigido en 1551 sobre las antiguas tierras de Loriana, por iniciativa del franciscano fray Alonso de Manzanete y bajo el auspicio económico de Juan Velázquez Dávila.
Una antigua ermita de origen templario sirvió como base del convento, que siguiendo la tipología franciscana, se levanta con una estructura sencilla y con la mínima decoración en torno a un claustro de pequeñas dimensiones. Dicho claustro, con un pozo central, se caracteriza por los arcos de medio punto sobre columnas que sustentan la planta superior, a la que actualmente es imposible acceder y cuyos arcos han sido cegados. Desde esta zona se articulan el resto de estancias del convento, incluido un horno y lo que presumimos que sería el refectorio y resto de estancias administrativas.
La iglesia, en absoluto peligro de derrumbe, es de planta sencilla de nave única y de tamaño reducido, adosada al convento. El coro y la zona de la cabecera están totalmente devastados, llenando sus restos el suelo de la capilla.
Al exterior el conjunto mantiene la sobriedad y se levanta con los mismos materiales que la zona interior, piedra, mampostería y pizarra. Los únicos elementos que destacan son una pequeña espadaña y los cinco contrafuertes a modo de arbotantes que sustentan la cara suroeste del convento. El edificio se completa con una torre cuyas enormes grietas hacen que su integridad sea temporal.
El estado de conservación es penoso. Sus dueños se limitan a señalar la peligrosidad del lugar y a dejar morir lentamente el edificio. El derrumbe inexorablemente va haciendo mella y hay algunas estancias que prácticamente son inaccesibles. Pese a ser declarado Bien de Interés Cultural en 2013, el edificio se sitúa en una finca privada y no se ha realizado ningún tipo de acción de consolidación ni limpieza.
Su localización es relativamente sencilla de encontrar. Nosotros recomendamos partir de Puebla de Obando, donde señalizan el camino que lleva a la finca. Es recomendable aparcar el coche y hacer un tramo a pie para disfrutar de su privilegiado entorno. Nuestra última recomendación es que pidáis permiso a los dueños de la finca y que tengáis extrema precaución dentro del convento.
Sin duda uno de los casos más flagrantes de desidia hacia el patrimonio de la provincia de Badajoz, teniendo el edificio los días contados si no se actúa con rapidez.
5 Comentarios
Convento de los Frailes Viejos en Alburquerque - Arte en Ruinas
18/01/2017 at 06:16[…] a la zona de Alburquerque después de haber dejado atrás el convento de San Isidro de Loriana, del que os hablamos anteriormente en el blog. Se trata de un viaje en el que fuimos haciendo […]
Ramon Muñoz Rodriguez
27/01/2017 at 13:00Mas cosas de La Roca de la Sierra
http://www.lacolmenacultural.com/municipios.php?id_municipio=061150001
Manuel Rubio
04/10/2018 at 12:50¡Hasta las ruinas son bonitas!
Arte en Ruinas
09/10/2018 at 07:23¡Totalmente de acuerdo!
Aldara
05/12/2020 at 20:28Que pena de verdad que un edificio tan hermoso no tenga una mejor conservación.
Recientemente he pasado por la zona y sigue en un estado lamentable. He buscado información y he visto esta publicación de hace 5 años. Hace poco además he visitado el castillo de Azagala y también continúa cerrado😬 Si cuidaramos y fuéramos mas conscientes del patrimonio que tenemos Extremadura sería La Gran Conocida